ANDALUCIAWORLD - APICULTURA
 

En nuestro trabajo con las abejas debemos seguir unas pautas que harán que sea fácil y agradable.

Debemos conocer que las abejas son especialmente sensibles a los golpes, a los movimientos bruscos y a los olores.
Todas las piezas de la colmena las encontraremos pegadas con propoleo, en tiempo cálido se vuelve pegajoso y solo tenemos que separar las piezas con suavidad, poco a poco se separan como si de un pegamento se tratase.
Los movimientos bruscos solo depende de nuestra voluntad el evitarlos. Con solo mover con rapidez una mano sobre un grupo de abejas veremos como estas se vuelven hacia nosotros. Esto es especialmente importante cuando descubrimos una cámara de cría o un alza en la que miles de abejas pueden atacarnos furiosas.
Como no podía ser de otra forma, pués forma parte de su vida son muy sensibles a los olores, lo mejor es acercarnos a ellas libres de cualquier perfume.
Todas estas premisas se complementan con el uso del ahumador, instrumento que usado correctamente controla los accesos de furia que las abejas presentan al ser invadida su vivienda.
El uso del ahumador correctamente nos asegura que nuestro trabajo será tranquilo, es lo único de lo que disponemos.
Finalmente tendremos muy presente que según el día así será el comportamiento de la colonia y en general aquellos dias con fuerte entrada de néctar y polen nos asegura un manejo tranquilo, aquellos dias con viento o tormentas atmosféricas dan lugar a manejos mas complicados. En cualquier caso nos adaptaremos a esas condiciones y no dudaremos en suspender un trabajo, si ello es posible, ante una excesiva agresividad y lo reanudamos un día más favorable.