E L B U R G O |
HISTORIA Y PAISAJE |
El Burgo es una de las puertas septentrionales de la Serranía de Ronda. Situada junto al río que recibe su nombre y que aguas abajo se llama Turón, esta población domina la entrada a la comarca de Ronda tanto desde el valle de Guadalhorce, por Yunquera, como desde la depresión de Antequera, por Ardales. Su situación geográfica en la zona donde se ensancha el valle y el relieve se suaviza, hace que en el paisaje que rodea a la población abunden los olivares y campos de cereal, en contraste con los pinares que cubren la mayor parte de los terrenos alomados y algunas faldas de la montaña. El panorama se completa con los roquedales de las sierras próximas, unas sierras que ofrecen parajes de excepcional atractivo como el tajo del valle de Lifa, del que se pueden obtener buenas panorámicas desde el monumento al guarda forestal (junto a la carretera de Ronda) o Los Sauces en las laceras próximas al Peñón de Ronda, a donde se sube por la pista forestal del Convento de Nuestra Señora de las Nieves. Al comienzo de esta pista forestal hay otra zona de interés: la Fuensanta, con instalaciones para camping y acampada. La situación estratégica de El Burgo ha favorecido la presencia del hombre en sus tierras desde épocas muy remotas, hasta el punto que no hay acuerdo entre los autores para fijar su origen. Para unos el nombre de la población viene el vocable griego Pargus (purgos), que significa; otros piensan que es de origen celta y viene del germánico Baurgs y finalmente, para otros es de origen árabe y vendría del término borch, que equivale a torre. En cualquier caso fue desde muy antiguo un lugar muy codiciado. En tiempos de Trajano tuvo privilegio imperial por ser paso obligado de las legiones romanas en el trayecto de Acinipo a Málaga, como lo confirman los restos de la calzada hallados en el puerto del Empedrado. Durante la rebelión de Omar Ben Hafsun (siglo XI) la fortaleza de El Burgo fue un bastión decisivo en la defensa de la zona frente a las tropas del Califato de Córdoba. Tras la derrota de los sublevados pasó a depender de Málaga. En 1485, siguiendo el ejemplo de los restantes pueblos de la serranía, se entregó a los Reyes Católicos. En tiempos de Felipe II y dada la bravura de los guerreros de esta villa, El Burgo tuvo el privilegio de no pagar los impuestos que correspondían a sus tierras. |
VISITAS DE INTERÉS |
En la parte más alta del pueblo, dentro de lo que fue probablemente el recinto de la fortaleza y de cuyas murallas quedan apenas unos pocos restos, se alza la iglesia parroquial de la Encarnación, construida a principios del siglo XVI (1505) y reformada en varias ocasiones. De estilo mudéjar, consta de tres naves; en el exterior, de dos cuerpos cuadrangulares y con arcos de medio punto alargados y la torre con tejadillo a cuatro vertientes. Esta iglesia tiene dos portadas, la más antigua de estilo gótico-mudéjar, y barroca la que se abre al lado del Evangelio, construida a finales del siglo XVIII. Fuera del casco urbano se encuentra el convento carmelita de la Virgen de las Nieves, cuya iglesia fue construida a mitad del siglo XVI y posteriormente reconstruida a comienzos del siglo XVIII. Es de una sola nave y desde el siglo pasado está ocupada por un molino de aceite y prácticamente en ruinas, estado en que ha ido cayendo desde que los carmelitas la abandonaran con la desamortización de los bienes de las comunidades religiosas hace ya 160 años. Otros lugares de interés histórico y paisajístico son el salto de agua del Dique y el Molino de la Fuensanta (Siglo XVIII). |