PRIMEROS AUXILIOS PARA LAS CONVULSIONES Girar con cuidado a la víctima de manera que quede acostada de lado, sin almohada. Aflojar cualquier prenda o accesorio que tenga alrededor del cuello, como una corbata o una bufanda. Alejar muebles y otros objetos duros o de bordes afilados con que pudiera lastimarse. No tratar de abrirle la boca ni darle nada de comer o beber. No sujetar a la persona ni restringir en forma alguna sus movimientos durante un ataque convulsivo. Cerciorarse, cuando cese el ataque, de que la persona pueda respirar bien; para ello hay que tomarla del cuello y moverle la cabeza hacia atrás. Conviene dejarla descansar todo lo que necesite. No conducir vehículos ni maquinaria, ni practicar deportes arriesgados como el patinaje, el esquí o la natación, si se padece de convulsiones, a menos que el médico lo autorice. Informar a los familiares; maestros y compañeros de un epiléptico sobre lo que deben hacer en caso de presentarse un ataque. |
MÉDICO DE FAMILIA |
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