Cada vez más delfines son capturados, separados de sus familias y trasladados a parques acuáticos en donde se ven obligados a vivir en pequeños tanques y realizar números circenses para divertir a un público que, cuando regrese a casa, jamás se planteará qué supone la cautividad para un animal que pertenece a los océanos. La Primera Jornada sobre Defensa y Bienestar de los Delfines, organizada por ADDA y la Earth Island Institute y celebrada en Barcelona el pasado 17 de febrero, tuvo como objetivo principal tomar conciencia del daño que el hombre causa a estos animales con el único propósito de proporcionar una falsa diversión para el espectador a costa de unos oscuros beneficios económicos.
En la jornada, fruto de la colaboración entre la Asociación Defensa Derechos Animal, ADDA, y el Earth Island Institute, EII, se trataron las condiciones y efectos de la cautividad en los delfines. Se habló también del perjuicio que ocasionan los programas lúcidos de nadar con delfines y la delfinoterapia en los animales, al encontrarse estos fuera de su medio natural. Dicha situación les provoca súbitos cambios de comportamiento, reacciones imprevisibles, una gran confusión y mucho sufrimiento. Durante la sesión se presentaron dos vídeos, uno de ellos inédito. Se mostraron unas imágenes no vistas hasta el momento de la orca Keiko, protagonista de la película Libertad a Willy, una vez la retornaron al océano. A pesar de haber sido apresada con tan sólo dos años de edad, la grabación demuestra que el animal, aunque ya muy enfermo debido a su cautiverio, se adaptó poco a poco a su medio natural y se convirtió en una más del grupo de orcas al que se unió. Keiko murió poco después, pero murió libre y rodeada de los suyos.